La comida del futuro es tecnológica

Si aún te sorprenden las hamburguesas veganas, lo que está por venir es mucho más interesante. Las tecnologías están cambiando nuestras fuentes alimenticias y nuestros hábitos a la hora de comer.

  Andrea D'Martín 10.07.19 3 meses
Tecnología y comida

Si buscas en internet ¿cuál es la comida del futuro? encontrarás respuestas de todo tipo, desde personas que afirman que la proteína del futuro son los grillos o hasta aquellas que predicen que nuestras comidas serán solo batidos Soylent o Huel, pero todas ellas se olvidan del papel fundamental que juega la tecnología en materia alimenticia. Factores como el crecimiento de la población, el cambio climático o la despoblación del medio rural, están haciendo que estados e individuos se planteen la sostenibilidad actual de nuestros hábitos alimenticios. La tecnología puede ayudarnos a conseguir producciones más sostenibles, alimentos más nutritivos y sanos, y conseguir comida suficiente para alimentar toda la población. 

La biología sintética, la ingeniería genética, y la impresión 4D son solo algunas de las tecnologías que están cambiando nuestra forma de entender la comida.

 

Biología sintética: las hamburguesas en una placa de petri.

¿Sabías que de media para conseguir un kilo de carne de ternera se necesitan 15.000 litros de agua de media? Pero, ¿y si pudiéramos conseguir esa carne directamente de un laboratorio? Pues empresas como Memphis Meats se dedican a la investigación e innovación de la carne artificial. Y no solo carne, también crean pollo, cerdo, pescado, huevos, leche…

El proceso para elaborar esta carne empieza extrayendo células directamente de los animales para luego hacer que estas crezcan y se multipliquen. Al poder controlar todo el proceso dentro del laboratorio, pueden conseguir alimentos más nutritivos y sanos con un menor gasto de agua y energía.

Estos productos aún no están disponibles en nuestros supermercados, pero la empresa Americana espera poder comercializarlos para 2020, con un precio de 10$ por hamburguesa.

 

Ingeniería genética: sorgo, papayas y café. 

Desde hace siglos los agricultores han cruzado las plantas más resistentes a la sequía o a las plagas, las que daban mejores frutos o las que crecían más rápido, así durante cientos de años. Y el resultado ha sido mejoras genéticas en las plantas de forma gradual y nuevas especies híbridas. Pero hoy en día gracias a la ingeniería genética esto puede hacerse de forma inmediata. 

Un ejemplo de lo dicho anteriormente es el sorgo. Este cereal ha sido alterado genéticamente en un estudio realizado por varias universidades americanas, para mejorar sus propiedades y poderlo convertir en un biocombustible altamente eficaz

En el caso de las papayas en Hawaii, esta fruta fue modificada para sobrevivir a un virus que amenazaba a los cultivos, y con ello se pudo salvar a una industria que mueve al año más de 10 millones de dólares. Pero muchos son los detractores de estas frutas genéticamente modificadas, ya que temen que puedan causar efectos secundarios no estudiados. 

Mientras, en Japón, grupos de científicos han creado una variedad de café genéticamente modificada que tiene un 70% menos de cafeína para poder cubrir la creciente demanda de café descafeinado en el mercado.

 

La impresión 4D: los macarrones planos.

Uno de los principales problemas de la industria alimentaria es el almacenamiento y transporte de los alimentos, y los costes que esto conlleva. Un ejemplo de esto son los paquetes de macarrones. Un paquete típico de macarrones normalmente está formado por un 70% de aire y solo un 30% de pasta, ocupando más espacio en almacenes y transportes. Pero gracias al MIT y a su investigación en técnicas de impresión 4D, han conseguido crear un tipo de pasta que se transforma, pasando de una lámina plana a un cilindro o una espiral en contacto con el agua. 

Esto puede suponer un antes y un después en el campo del envasado de alimentos y en su logística, reduciendo tanto los materiales que se usan para envolver los alimentos, como el espacio que estos ocupan.


Esto es solo una muestra de alguna de las tecnologías que van a cambiar la alimentación en los próximos años, pero existen muchas más, como el blockchain para la trazabilidad de alimentos, el IoT para las granjas inteligentes o el Big Data para la agricultura de precisión. ¿Te siguen sorprendiendo las hamburguesas veganas?