Ocho años de orientación real convertidos en conocimiento
Durante años hemos visto cómo estudiantes, familias y colegios se enfrentan a una decisión cada vez más difícil: elegir estudios en un mundo laboral que cambia a una velocidad brutal. Algunas carreras siguen teniendo nombres conocidos, pero las tareas, las habilidades y los perfiles que buscan las empresas se están transformando por completo.
Por eso este Barómetro tiene un valor especial. Parte del análisis de procesos reales de orientación vocacional realizados con más de 23.000 estudiantes que han pasado por la metodología de Singularity Experts. Esto permite observar algo mucho más interesante que una tendencia general: permite ver qué ocurre cuando los intereses de estudiantes reales se cruzan con los trabajos emergentes y con la evolución del mercado.
El resultado es el Observatorio de Vocaciones y Nueva Empleabilidad, el primer estudio que analiza cómo han evolucionado nuestras recomendaciones profesionales y cómo se conectan con las vocaciones y la empleabilidad. La pregunta de fondo es enorme: ¿podemos saber qué caminos profesionales van a tener más sentido para los jóvenes antes de que el mercado los convierta en evidentes?
Nuestro análisis apunta a una respuesta muy potente: sí, podemos anticipar gran parte de esos caminos cuando la orientación se apoya en datos y entiende cómo nacen los nuevos trabajos.

Los datos que lo cambian todo: orientar también es anticipar
Durante mucho tiempo, la orientación se ha vivido como una ayuda para elegir entre opciones ya conocidas: Bachillerato, FP, grados universitarios, salidas tradicionales. Ese enfoque se queda corto cuando el mercado empieza a pedir perfiles híbridos, competencias tecnológicas, pensamiento crítico, adaptación y capacidad para moverse entre sectores.
Por eso hablamos de capacidad predictiva. El Observatorio analiza la evolución temporal de las recomendaciones profesionales, el encaje entre vocaciones actuales y trabajos del futuro, la hibridación de los perfiles, la accesibilidad desde la FP y el retraso con el que muchas veces aparecen los grados frente a las necesidades reales del mercado.
El problema de fondo: hay empleo, pero falta conexión
El Barómetro nace en un contexto muy serio. España cerró 2025 con una tasa de paro juvenil del 23%, según fuentes como el INE y Eurostat, mientras miles de vacantes quedan sin cubrir y muchas empresas siguen encontrando dificultades para contratar perfiles cualificados. A la vez, el SEPE muestra desde hace años una realidad compleja: muchas ofertas reciben candidaturas que encajan mal con la formación que el puesto necesita.
Esta mezcla crea una paradoja difícil de asumir: jóvenes con ganas de construir su futuro, familias intentando acompañar bien, colegios haciendo un trabajo enorme con recursos limitados y empresas buscando talento que muchas veces llega tarde, llega mal orientado o llega con una formación poco conectada con lo que está pasando fuera.
El Barómetro pone el foco en ese punto intermedio: la conexión entre vocación, orientación y mercado laboral. Ahí se decide mucho más de lo que parece. Una buena orientación ayuda a entender qué se le da bien a un estudiante, qué le mueve de verdad, qué caminos formativos tiene disponibles y qué trabajos pueden crecer alrededor de su perfil en los próximos años.
La clave está en mirar la decisión con más profundidad. Elegir estudios por una carrera conocida, una nota de corte o una salida tradicional puede parecer lo normal, pero el mercado actual exige otra lectura: tareas que cambian, profesiones que se hibridan, sectores que aparecen y habilidades que ganan valor muy rápido.
Un evento para pasar de la intuición a la responsabilidad
Presentar este Barómetro en el evento Futuros que no llegan. De la intuición a la responsabilidad, junto a Fundación Telefónica y OrientaHub, tiene mucho sentido. Porque el futuro profesional de los jóvenes merece algo más serio que una recomendación basada en lo de siempre, en lo que suena conocido o en lo que alguien estudió hace veinte años.
La orientación necesita convertirse en una herramienta de anticipación. Y eso implica hacer preguntas más incómodas: qué trabajos están creciendo, qué tareas están perdiendo peso, qué habilidades van a marcar la diferencia, qué estudios llegan tarde al mercado y qué opciones pueden abrir oportunidades reales para cada estudiante.
El Barómetro demuestra que esta anticipación es posible a cuatro o cinco años vista cuando se cruzan datos de vocación con señales del mercado laboral. Esa es la gran aportación de Singularity Experts: transformar miles de procesos de orientación en conocimiento estructurado para ayudar a tomar mejores decisiones.
Para las familias, esto significa poder acompañar con más criterio. Para los estudiantes, significa descubrir trabajos que quizá jamás habían imaginado y que encajan con lo que les gusta, con lo que se les da bien y con un mercado que ya está cambiando. Para los colegios, significa contar con una visión más actualizada de la empleabilidad y de las rutas formativas que están apareciendo.
Y para nosotros, significa algo muy claro: orientar bien hoy exige mirar mucho más allá del nombre de una carrera.
Ven a conocer las conclusiones
El Barómetro de Vocaciones y Nueva Empleabilidad nace para demostrar con datos una idea que llevamos años trabajando desde Singularity Experts: el futuro profesional se puede anticipar cuando la orientación combina método, tecnología, análisis del mercado laboral y una lectura profunda de cada estudiante.
Presentaremos sus principales conclusiones el 24 de junio a las 11:30h en Espacio Fundación Telefónica, dentro del evento “Futuros que no llegan. De la intuición a la responsabilidad”. Será una oportunidad para entender qué revelan ocho años de orientación vocacional analizados frente al mercado laboral real, qué trabajos empiezan a ganar peso y cómo podemos ayudar a los jóvenes a tomar decisiones con más criterio.
Te esperamos para conocer de primera mano los datos, las conclusiones y las claves de este primer Barómetro de Vocaciones y Nueva Empleabilidad.
